El atún rojo transporta isótopos radiactivos de Fukushima

Científicos estadounidenses han detectado presencia de isótopos radiactivos en ejemplares de túnidos que habrían migrado desde Japón a California después del accidente de Fukushima. Aunque los niveles no son perjudiciales para la salud humana, los expertos opinan que se deberían estudiar más especies migratorias.

Los atunes rojos podrían haber transportado isótopos radiactivos originados en el accidente nuclear de Fukushima desde Japón a la costa de San Diego en California (EE UU). Esta es la conclusión de un estudio publicado en la revista PNAS y llevada a cabo por científicos de la Universidad de Stanford (EE UU).

“El atún rojo es un pez migratorio que a lo largo de su vida habita en distintas zonas del Pacífico Norte –explican los expertos–. Los ejemplares maduran en las aguas niponas del oeste del Pacífico y la mayoría migran hacia el este por la corriente oceánica de California al año o dos de vida”.

“Los niveles encontrados no son preocupantes”, enfatizan los científicos. Las cantidades detectadas en los atunes son un orden de magnitud inferior al límite de seguridad por el que se rige Japón. “Además, las concentraciones son más pequeñas que las de otros isótopos que se encuentran de manera natural en el pescado, como potasio-40”.

Los investigadores obtuvieron muestras de 15 ejemplares de atún rojo (Thunnus orientalis) en agosto de 2011 y detectaron la presencia de iones de cesio (137Cs y 134Cs). “En las mediciones que habíamos hecho previas al accidente nuclear detectamos cantidades insignificantes de 134Cs y ni rastro de 137Cs”, afirman los autores. Como los científicos conocen el patrón de migración de este pez, afirman que los ejemplares de un año o dos pescados en California en agosto de 2011 debían provenir de las aguas japonesas.

“Otras especies migratorias como tortugas, tiburones y aves marinas también podrían haber asimilado iones radioactivos y transportarlos en sus tejidos a otras zonas del Pacífico Norte y Sur”, especulan los científicos. Aunque el contenido de iones depende de factores como la estrategia de alimentación y el momento de migración, los autores creen que deberían ser objeto de estudio.

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Fuente : Agenciasinc