25 voluntarios avistan con Circe cetáceos desde tierra

Un total de 25 voluntarios de Conservación, Información y Estudio sobre Cetáceos (Circe) participan desde ayer en la séptima campaña de búsqueda de rorcuales y cachalotes desde tierra para evaluar el riesgo de impactos con las grandes embarcaciones que, a diario, cruzan el Estrecho.

Ese es el objetivo principal de este proyecto que, tras cuatro años de existencia, ha visto como más de 400 voluntarios de una veintena de países han podido buscar, identificar y hacer seguimiento de rorcuales comunes y cachalotes en el área del Estrecho de Gibraltar, con una media de unos 20 seguimientos por campaña.

Este proyecto, ya asentado en el corazón del Parque Natural del Estrecho, cuenta con la colaboración de la Autoridad Portuaria Bahía de Algeciras. Países como España, Grecia, Chipre, Bélgica, Francia, Polonia o Italia tendrán representación en esta experiencia “en la que volveremos a buscar cetáceos y hacerles el seguimiento”, explicó Pauline Gauffier, coordinadora del proyecto, quien destaca que “tras cuatro años, hemos podido observar que se ven tantos rorcuales comunes en verano como en invierno, lo que nos hace pensar que una pequeña comunidad de estos grandes cetáceos usa el Sur peninsular, alimentándose del lado atlántico en verano y posiblemente reproduciéndose en aguas mediterráneas en invierno, visto el elevado número de madres con crías que viajan al Mediterráneo entre mayo y julio”.

Este verano, por segunda vez, se van a desplegar marcas satélites en estos animales, en colaboración con la Estación Biológica de Doñana-CSIC, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y la Fundación Loro Parque, para identificar estas zonas del Atlántico que son las favorables para la alimentación en krill (pequeñas gambas) del rorcual común.

A diferencia del invierno, por lo general, esta época del año es la propicia para que los rorcuales comunes crucen el Estrecho en dirección al Océano Atlántico, “muy cerca de la costa española a veces, por lo que es factible verlos desde tierra y hacerles el seguimiento con el teodolito”. Estos datos son traducidos a coordenadas por un programa informático “y gracias a ello podemos establecer su ruta”.

Desde Circe explicaron que también esperan poder observar cachalotes, la otra especie de grandes cetáceos que se enfrenta al tráfico marítimo, sin embargo estos últimos años los avistamientos han disminuido en verano.

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Fuente : Europasur