EEUU confirma que el deshielo en el Ártico alcanza su máximo histórico

El pasado 26 de agosto, la superficie de hielo en el Ártico había descendido 4,10 millones de kilómetros cuadrados, según publicó este lunes el Centro Nacional de Datos de Nieve y Hielo de Estados Unidos. Estos datos concuerdan con las últimas aproximaciones apuntadas por científicos noruegos y daneses un día antes.

Esta cifra está unos 70.000 kilómetros cuadrados -el tamaño del Estado de West Virginia- por debajo del mínimo histórico registrado el 18 de septiembre de 2007. Este fénomeno puede provocar “que las temperaturas se vuelvan más extremas en las regiones más alejadas de los polos terrestres”, según declararon varios científicos a la agencia Associated Press.

Normalmente, el mayor grado de deshielo en esta zona no se produce hasta el final del verano, en los últimos días de septiembre -cuando se suele dar el mínimo anual-, por lo que los científicos esperan que esta evolución empeore en las próximas dos o tres semanas. “Es un poco sorprendente ver cómo, a finales de agosto de 2012, la inmersión del hielo en el Ártico ya está por debajo del mínimo histórico de 2007. Y que casi seguro va a sobrepasar ese récord”, dijeron los expertos.

Las cifras obtenidas se calculan mediante registros vía satélite que se elaboran desde el año 1979, y las estimaciones suelen ser analizadas cada cinco días de media. Desde ese año, la capa de hielo en el Ártico ha ido descendiendo un 12% cada década. “Hemos visto una disminución de los niveles a lo largo de los últimos 34 años y no esperamos que esta tendencia vaya a cambiar. Estamos en un punto de no retorno”, aseguraron.

“Esto implica que el Ártico está variando su estado natural”, explicó a la misma agencia el científico del programa de sistemas de hielo de la NASA Tom Wagner. “El Ártico está cambiando. Es algo radical ya que es una región que siempre ha sido determinante en las condiciones climáticas del planeta”, continuó.

El Polo Norte es un océano que, en su gran mayoría, está cubierto por una costra congelada. En el período de invierno, normalmente, esta superficie de hielo de agua salada tiene una extensión de seis millones de kilómetros cuadrados, una extensión que se reduce durante el verano y vuelve a aumentar durante el otoño. Por el contrario, esta situación no se suele dar en la Antártida, donde el hielo y la nieve cubren la tierra y luego está rodeada por hielo marino.

El grupo de investigadores asegura que la mayor parte del hielo antiguo y grueso que dominaba en la región del Ártico ha sido sustituido por uno más delgado y joven que se conserva tan solo una o dos temporadas. Una superficie congelada que representa un 80% de la superficie. Los científicos llaman al Polo Norte el refrigerador del mundo, “y esto no significa dejar la puerta de la nevera abierta”, sostuvo a la misma agencia el científico del centro Ted Scambos.

“Estamos hablando de un interruptor del clima mundial. Y todavía no sabemos cuál va a ser el impacto real”, añadió Wagner. Un estudio realizado a principios de este año y publicado en la revista Geophysical Research Letters relacionó las causas del deshielo “con las altas probabilidades de tiempo extremo como la sequía, las inundaciones o las olas de calor o frío”.

Esta situación dramática ha tenido como consecuencia la pérdida de glaciares en Alaska y Canadá e incluso de parte de la superficie de Groenlandia. A principios de verano, los satélites de la NASA detectaron una fusión alarmante en esta última región: “Una gran parte de la capa de hielo había comenzado a derretirse, algo que no había sucedido desde 1889″, mantuvo Wagner. Jason Boax, científico de la Universidad de Ohio, aseguró que “algunas veces las temperaturas en Groenlandia han sido de nueve a 18 grados más altas de lo normal durante este verano”.

“La causa principal del deshielo en el Ártico es el calentamiento global, causado principalmente por las emisiones humanas de efecto invernadero. También debemos incluir factores naturales como una tormenta acontecida a principios de mes en la que se erosionó bastante hielo”, argumentó Scambos. “Aunque una pérdida tan acentuada de hielo desde el año 2007 solo puede explicarse por el cambio climático”, concluyó.

Los científicos noruegos también señalaban este fenómeno como la principal causa del deshielo en el Ártico. En 2008, publicaron un estudio en el que relacionaban la concentración de CO2 en la atmósfera con la reducción de la superficie congelada. El CO2 procede principalmente de la quema de combustibles fósiles, se acumula en la atmósfera y retiene parte del calor que emite la Tierra. La mayoría de los científicos coincide en que es el principal vector del cambio climático. El deshielo también afecta a la fauna que reside en el Ártico como los osos marinos, focas y otros.

Wagner y Scambos explicaron que mucha gente pensaba que el 2007 solo había sido un mal año que causó un dramático deshielo, “pero los años sucesivos han mostrado que algo más importante está ocurriendo”.

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Fuente : ElPais