Estudios genéticos pueden contribuir a la recuperación del atún

La Organización para la Promoción de la Pesca Responsable de Atún (ORPT) entrevistó a un experto en atún de aleta azul sobre las investigaciones que se están llevando a cabo con esta especie. En un artículo titulado Genetic research on bluefin tuna is in steady progress (La investigación genética sobre el atún de aleta azul avanza a ritmo sostenido), el doctor Motohiko Sano, director del Centro de Investigación de Genética Acuática del Instituto Nacional de Investigación de Ciencias Ictícolas, dependiente de la Agencia de Investigación Pesquera, explica cómo la investigación genética puede ayudar a reducir la presión sobre los stocks silvestres de atún.

El Dr. Sano se refirió al atún de aleta azul del Pacífico que migra en el área cercana a las costas de Japón como un “stock en condiciones estables”.

“La administración del stock de esta especie se implementó con el objetivo de conservarla y utilizarla de forma sostenible. La investigación genética es útil para complementar esos esfuerzos para administrar el stock”, indicó.

Sano comparó las prácticas de cultivo de atún actuales, que consisten en capturar los peces en el medio natural y engordarlos en jaulas, con el cultivo en ciclos cerrados, en los que se cría el atún a partir de huevos provenientes de atunes capturados.

El científico aclaró que si bien hay un número limitado de instituciones que lograron desarrollar el cultivo de atún en ciclos cerrados, este proceso todavía no es práctico ni asequible como para que pueda ser adoptado por toda la industria acuícola.

“En el medio natural, el atún se convierte en adulto en tres años, como mínimo, pero en una granja demora hasta cinco años. La eficiencia del cultivo mejorará drásticamente si se acorta el periodo de maduración. Es con respecto a esto que el uso de la información genética contribuirá al cultivo de atún”, explicó Sano.

El éxito en este campo también reducirá la presión de pesca sobre las poblaciones silvestres de atún y, por lo tanto, mejorará la conservación de los recursos naturales.

Desde el año fiscal 2011, el Gobierno japonés puso en marcha un proyecto de investigación encargado por la Agencia de Pesca. El objetivo de los estudios genéticos es encontrar los genes que pueden determinar el periodo de primera maduración y la tasa de engorde más rápida de los peces, al igual que la resistencia a las enfermedades a partir del genoma. Esta investigación ahora atrae la atención de científicos de todo el mundo.

El Dr. Sano subrayó que independientemente de lo que se logre con la investigación, la importancia de explotar los atunes silvestres se mantiene firme.

“Para utilizar los stocks naturales de manera sostenible, creo que es importante establecer lo antes posible el sistema de cultivo en ciclos cerrados utilizando la información genética positivamente, para que no se capturen juveniles de atún en una cantidad que pueda afectar al stock en sí mismo”, precisó.

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Fuente : FIS