La Comisión insta a la cooperación para impulsar la acuicultura sostenible en Europa

logo comision europeaPara impulsar el desarrollo de la acuicultura de la UE, y como se venía esperando, la Comisión Europea ha lanzado unas directrices estratégicas que fueron presentadas y que tienen un objetivo claro: colaborar de esta manera con los Estados miembros y los agentes implicados en cuanto a lo que supone superar los desafíos a los que enfrenta el sector.

Estas directrices, “que ayudarán a coordinar los esfuerzos de todos los Estados miembros”, señalan desde la Comisión, “no conlleva nuevas obligaciones legales, pero sí presentan una serie de medidas voluntarias que los EEMM, la Comisión y los agentes implicados pueden tener en cuenta a la hora de desarrollar una industria económica, social y ambientalmente sostenible y ofrecer, al mismo tiempo, a los consumidores productos sanos de alta calidad”.

Desde la Comisión han querido recordar con motivo de la presentación de estas directrices, que la propia reforma de la Política Pesquera Común (PPC) –actualmente en fase de negociación- recoge que la industria de la acuicultura puede ayudar a reducir el brecha entre el creciente consumo de productos pesqueros y la reducción de los stock salvajes; de hecho, se señala que “puede ser una alternativa viable a la sobreexplotación que, además, genera crecimiento y puestos de trabajo tanto en zonas del litoral como interiores”.

Hoy en día, señalaba la comisaria europea en la rueda de prensa posterior, “obtener una licencia para la construcción de una nueva granja puede dilatarse hasta tres años, algo que obviamente, disuade a los inversores”. En este sentido, explicaba “quiero trabajar con los EEMM para poder reducir la burocracia administrativa así como ayudar a mejorar la competitividad de este sector que se asienta, actualmente en la UE, en un elevado nivel de protección tanto de cara al consumidor como a nivel medioambiental”.

Así, la Comisión, en estrecha consulta con todas las partes interesadas, ya había identificado cuatro desafíos principales a los que enfrenta el sector: la necesidad de reducir la burocracia y, con ello, la incertidumbre para los operadores; la necesidad de facilitar el acceso al espacio y al agua, requisito ineludible para incrementar la competitividad del sector; y la necesidad de mejorar la igualdad de condiciones aprovechando la ventaja competitiva de los productos pesqueros “Made in the EU”.

En este caso, las directrices abordan dichos desafíos e identifican una combinación de medidas como son la simplificación administrativa, la planificación del territorio, la organización del mercado, la diversificación, o el etiquetado y la mejora de información con vistas ayudar a las fuerzas del mercado a desbloquear el potencial de la acuicultura europea.

Las directrices estratégicas están relacionadas con el proyecto de reforma de la Política Pesquera Común (PPC), que tiene como objetivo promover la acuicultura a través de lo que se ha dado por llamar “método abierto de coordinación”. Sobre la base de estas directrices, y sin perjuicio del resultado de las negociaciones sobre la reforma de la PPC, los EEMM elaborarán sus planes estratégicos nacionales plurianuales, teniendo en cuenta las condiciones específicas de cada país, sus retos y potencialidades. La Comisión, por su parte, ayudará a coordinar las actividades y el intercambio de mejores prácticas y ofrecerá orientaciones sobre la mejor forma de conciliar, en la práctica, las actividades económicas con la legislación comunitaria.

Asimismo y entre las acciones que está llevando a cabo la Comisión se encuentra abordar un enfoque integrado de la ordenación del territorio que ayudará a los acuicultores a que se les garantice un acceso adecuado al espacio y el agua, así como buscar las fórmulas para reducir al mínimo el impacto e la actividad sobre el medio ambiente y sobre las demás actividades económicas.

La Comisión coordinará, además, un ejercicio de identificación de las mejores prácticas para reducir los tiempos de concesión de licencias con el fin de que puedan crearse nuevas empresas de acuicultura

Otro aspecto que el que la Comisión hace especial hincapié es el hecho de que la acuicultura europea ofrece productos de alta calidad que cumplen con los más altos estándares en materia de salud del consumidor, protección del medio ambiente y el bienestar animal, algo que, ineludiblemente, supone un incremento en los costes para los productores. “Una información adecuada sobre los productos de calidad bajo estos parámetros, como es en el etiquetado, puede convertirse en una ventaja competitiva y mejorar además, la percepción que tienen los productores de dichos productos”, señalan.

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Fuente : Ipacuicultura