La llegada de medusas a las Costas Canarias calificada de “inusual” con cantidades “récord”

La llegada de medusas a las costas de Canarias, donde en dos días se han recogido hasta cinco toneladas es “brutal” e “inusual” con “cantidades récord”. Se trata de un fenómeno que no se producía en esta zona desde 1994 que está relacionado con el cambio climático y otras razones como la sobrepesca, según han explicado varios expertos.

Así, el investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en el Instituto de Ciencias del Mar de Barcelona, José María Gili, ha señalado que en los últimos diez años se ha producido una proliferación muy significativa de medusas de especies como la que está llegando estos días a Canarias, Pelagia noctiluca (conocidas popularmente como aguasvivas).

Sin embargo, en esta ocasión las cantidades son “récord” porque en épocas de elevadas proliferaciones de hace 10 años se llegaron a sacar en tres meses 1.200 toneladas en el Mediterráneo. Ahora en mar abierto, cinco toneladas por playa en dos días es “brutal”.

Por su parte, el científico José Luis Pelegrí ha señalado que entre las causas podría figurar ese invierno ha habido niveles de alta presión elevadas y una notable intensificación de los vientos alisios, una situación que no se daba desde 1994.

Gili expone que este aumento podría deberse a varios factores, tanto climáticos como ecológicos. Por ejemplo, ha precisado que la Pelagia Noctiluca vive generalmente en mar abierto, donde forma grandes enjambres de miles de individuos que están en unos 200 metros de profundidad para evitar a los peces depredadores y suben a la superficie durante la noche. Sin embargo, debido a la sobrepesca son capturadas en una menor cuantía.

A su juicio, en condiciones climatológicas y oceanográficas normales estos enjambre “raramente” se aproximan a la costa, porque suelen ser arrastrados por las corrientes marinas y si las aguas costeras tienen distinta temperatura no es normal que se acerquen, porque estas aguas no suelen mezclarse.

Sin embargo, ha agregado que si las aguas son similares en cuanto a temperatura, algo que estaría propiciado por el cambio climático, los enjambres de medusas llegan sin ninguna barrera natural a las costas.

La especie que está afectando a Canarias vive durante todo el año, en enjambres que recientemente se ha visto que causan estragos en las poblaciones de larvas y huevos de peces, por lo que se dificulta la recuperación de los bancos de peces que, además, al estar sobreexplotados comen menos medusas.

Los expertos recuerdan que la pelagia noctiluca y carabela portuguesa son dos especies que provocan dolorosas picaduras, una situación que se podría evitar con “buenos” planes de prevención, “como en los años anteriores”.

Sin embargo, lamentan que desde el año pasado y, de momento, en lo que va de 2012, las actuaciones para luchar contra las medusas se han eliminado o recortado en el litoral español a causa de los recortes. “Se trata de un problema que no tiene solución a corto plazo pero si que podemos actuar de manera responsable para evitar consecuencias sanitarias y económicas como por ejemplo el turismo”, ha manifestado.

Mientras, el investigador del Centro Oceanográfico de Murcia en el Instituto Español de Oceanografía (IEO) ha apuntado que en el Mediterráneo hay menos medusas que otros años. “2012 está siendo diferente”, ha indicado porque otros años en febrero y marzo suele entrar medusas de la especie Carabela Portuguesa, que es atlántica, por el Estrecho, sin embargo, en este ejercicio no hay constancia de ellas, aunque esto no significa que no hayan entrado.

La escasa presencia de medusas de Pelagia noctiluca y Carabela portuguesa podría deberse, en su opinión, a que han llegado menos vientos del oeste. En todo caso, ha precisado que la presencia de Pelagia Noctiluca en este mar es permanente todo el año y que los meses de mayor cantidad y tamaño son diciembre y enero, a pesar de que es en verano cuando más repercusión tienen por los baños de los turistas.

En cuanto al norte de España, ha dicho que las más comunes y problemáticas son las de tipo Carabela Portuguesa, que llega especialmente al País Vasco, Cantabria y Asturias.

Respecto a la peligrosidad de estas, ha advertido de que la picadura de Carabela Portuguesa pueden producir bastantes casos de hospitalización, normalmente de un día. Pelagia noctiluca, por su parte, producen picor y enrojecimiento, provoca una herida similar a una quemadura que tarda en secar y es dolorosa, pero la primera puede provocar mareos, nauseas, taquicardias, y subidas o bajadas de tensión.

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Fuente : EuropaPress