Luz verde para la Plataforma Oceánica de Canarias

Un laboratorio científico en alta mar que permitirá la exploración desde el Archipiélago del océano profundo, un gran desconocido. La Plataforma Oceánica de Canarias, planeada hace cinco años, podrá ser una realidad en los próximos meses y consolidará la actividad científica marina que hay en las Islas. Plocan es una de las instalaciones dedicada a la investigación en el Polo Marino de Taliarte.

La Plataforma Oceánica de Canarias (Plocan) empezará a ser construida en los próximos meses para que, de acuerdo a las últimas previsiones, pueda estar disponible durante el año 2013.

El primer paso ya se ha dado con la adjudicación definitiva por el Gobierno canario de las obras de construcción de esta infraestructura a la unión temporal de empresas (UTE) formada por Acciona y Lopesan.

Con casi 22 millones de presupuesto inicial, la Plataforma Oceánica está más cerca de convertir en realidad la oportunidad de disponer en aguas del Archipiélago de una gigantesca y potente instalación para hacer ciencia marina e impulsar desarrollo tecnológico, al mismo tiempo.

Y no gigantesca por sus dimensiones, que también, porque se asemejará en su estructura a una plataforma petrolífera o a una torre de control, sino sobre todo por el entramado investigador y las sinergias científicas y de proyectos de I+D+i (Investigación, Desarrollo e Innovación) que pretende movilizar la Plocan.

Desde su creación en 2007 por aprobación del Consejo de Ministros, hasta ahora, el personal técnico e investigador trabaja en tierra, en la sede del Instituto Canario de Ciencias Marinas (ICCM), también dependiente como la Plocan de la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información (Aciisi), la institución que gestiona este sector en la comunidad autónoma.

Plocan es una de las patas del denominado Polo Marino de Taliarte, un área en la que se ha logrado concentrar en los últimos años la investigación dirigida al mar, del que los expertos vaticinan aún no ha mostrado ni una mínima parte de todo su potencial futuro.

El ICCM, junto al Banco Español de Algas, un servicio del Centro de Biotecnología Marina de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), y el propio Parque Científico Tecnológico Marino de Taliarte, inaugurado por el rector de la ULPGC en febrero de este año, constituyen ese bastión junto al muelle de la localidad teldense en el que pretende tejerse, y ya ha empezado a hacerse, ciencia de calidad, exportable y capaz de proponer alternativas productivas que revolucionen la actividad económica de Gran Canaria y de todo el Archipiélago.

Excelencia científica para generar conocimiento competitivo y su traducción en riqueza económica y generación de empleo. Esa es la fórmula, ese es el objetivo.

Con todas las instalaciones dispuestas y renovadas, como en el caso del Banco Español de Algas, aún reciente la inauguración de sus obras de remodelación en septiembre de 2011, la construcción de la Plataforma Oceánica se presenta ahora como una ambiciosa oportunidad de completar todas las infraestructuras proyectadas en el Polo Marino de Taliarte.

Y de hacer realidad una investigación específica, que explore los océanos desde los fondos marinos, pero que a la vez sea un complemento al trabajo que desarrolla ya en laboratorio el personal científico de todas esas instituciones localizadas en Taliarte.

El trabajo, en ese sentido, ya ha empezado desde hace años y se traduce en los equipos multidisciplinares que engrosan personal del ICCM, la ULPGC, el Banco Español de Algas y el apoyo técnico de la propia Plocan en proyectos relacionados con áreas como la acuicultura o las energías renovables.

La Plataforma será un banco de pruebas para investigar el medio marino, una infraestructura que estará al servicio de toda la comunidad científica y tecnológica nacional y abierta a la colaboración internacional.

Desde ella se facilitará el acceso al océano profundo, hasta 3.000 metros, utilizando y operando diferentes vehículos y maquinaria de trabajo submarino. También se usarán instrumentos para observar, producir, aprovechar recursos o instalar servicios en profundidades hasta ahora solamente posibles para la industria de prospección y extracción de hidrocarburos.

Se pretende que sea una estación autónoma desde el punto de vista energético y que esté dotada de los servicios para la actividad científica y la vida a bordo con una capacidad máxima que podría situarse en las 80 personas.

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Fuente : Laprovincia