Maria Damanaki espera un consenso en materia de Acuicultura

Así lo señaló en su intervención en la conferencia de alto nivel celebrada el Salzburgo para sentar las bases del futuro desarrollo de la acuicultura europea en el marco de la nueva PPC y el FEMP. Damanaki comenzó su discurso volviendo a reiterar que la acuicultura es un elemento clave en el paquete de reformas y subrayó que nunca hasta ahora se había avanzado de forma tan destacada y decidida en las propuestas de la PPC, añadiendo que la acuicultura es uno de los sectores donde la UE tiene que “remangarse” y ponerse a trabajar de manera resuelta.

La comisaria destacó que la demanda de productos del mar, en constante aumento, no podría verse satisfecha incluso si la pesca llegase a gestionarse adecuadamente, que la UE depende cada vez más de las importaciones y que la acuicultura sostenible no sólo puede hacer frente a esa demanda, sino también insistió en su papel como generadora de empleo y creadora de riqueza y desarrollo.

Damanaki no quiso dejar pasar la ocasión para alabar la acuicultura europea: “se respetan los más altos estándares de sostenibilidad del medio ambiente para ofrecer productos de calidad, sin dejar de lado las garantías en cuanto a sanidad animal y protección del consumidor”. “Y está a la vanguardia de un punto de vista tecnológico”, señalaba, a lo que a continuación añadía que la industria, a pesar de todo eso, se ha estacando, con lo que se hace prioritario averiguar por qué.

En primer lugar, señalaba Maria Damanaki, “debemos identificar los principales obstáculos y cuellos de botella que impiden el desarrollo progresivo de la acuicultura europea, a riesgo de que, si esto no se produce, la industria corre el riesgo de paralizarse por completo y que haya que recurrir cada vez más a la importación de otros productos de origen acuático procedentes de otros lugares sin las mismas garantías con los que actualmente cuentan los productos europeos.

Para identificar estos obstáculos, señalaba Damanaki, la Comisión tiene la intención de iniciar un proceso de consulta en las próximas semanas, anunciando que una primera versión de ese documento ya se ha enviado a las personas e instituciones involucradas.

La comisaria expuso algunos de los aspectos fundamentales sobre los que habría que trabajar y llegar, a través de una labor coordinado, al consenso, que espera se logre ya para el mes de noviembre en la reunión que tendrá lugar en Santiago de Compostela.

Uno de ellos, que calificó como fundamental, es la necesidad de reducir la burocracia para fomentar las inversiones. “Tenemos que reducir el tiempo que se tarda actualmente en obtener una licencia o montar un negocio -y esto requiere la acción coordinada de todos los niveles de autoridades; de la UE, nacional y regional”. Y mostraba su acuerdo con las demandas de los Estados miembros referentes a no aumentar la carga administrativa ya existente en la acuicultura. La competencia por el espacio fue otro de los retos señalados por Damanaki, proponiendo también considerar la posibilidad de integrar la acuicultura con otras actividades económicas, como son los parques eólicos o las plantas de energía solar.

La comisaria también hizo referencia a la red Natura 2000. Para Damanaki muchas de las empresas acuícolas que se ubican en este tipo de zonas están contribuyendo al mantenimiento y conservación de la biodiversidad, sin embargo, reconocía, “actualmente están suponiendo gran incertidumbre para profesionales y empresarios”. De ahí, anunciaba, “la Comisión está desarrollando un conjunto de directrices para ilustrar la compatibilidad de las actividades de acuicultura y los objetivos de la Red Natura 2000 en cuanto a la conservación de la naturaleza”. Unas directrices que serán adoptadas en junio/julio de este año.

Damanaki destacó, asimismo, cómo, en base a la reforma de la Organización común de mercados, y en el marco de nuestra propuesta de la PPC, se ha decido apostar por reforzar las organizaciones de productores y organizaciones interprofesionales; abogando al mismo tiempo por poner en marcha acciones de promoción y marketing. También mostró su preocupación por la información que llega a los consumidores “que son incapaces de reconocer, por no hablar de los beneficios que estos conllevan, los productos de acuicultura de la UE”

En otro orden de cosas, recordó cómo se le ha dado mayor protagonismo a la acuicultura en el Fondo Europeo Marítimo y de Pesca, y como, con ello, se tratará de incrementar la competitividad de las empresas, crear puestos de trabajo y promover las formas tradicionales de acuicultura así como estimular la innovación. En este sentido, mencionó que con el FEMP se apoyarán proyectos que utilicen nuevas tecnologías, desarrollen nuevos productos o procesos, ahorren energía o reduzcan los impactos medioambientales; sin olvidar el apoyo a las instalaciones tradicionales ya existentes.

Los fondos europeos están vinculados a los planes plurianuales nacionales, y será cada país el que tiene que poner las medidas y herramientas necesarias para impulsar el desarrollo acuícola; es por eso, señalaba Damanaki, “que el marco europeo estará limitado a prioridades principales y objetivos generales. Posteriormente se les pedirá a los distintos países que adopten y cumplan sus propios planes anuales para la acuicultura”.

“No podemos perder el tren por segunda vez”, concluía la comisaria; pero para ello, añadía, “será necesario coordinar nuestros esfuerzos”.

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Fuente : Ipac