Peces antárticos amenazados por el calentamiento global

Un estudio sobre la historia evolutiva de ciertos peces antárticos y sus proteínas anticongelantes muestra cómo, decenas de millones de años atrás, un linaje de peces se adaptó a las condiciones polares recién aparecidas, y cómo en la actualidad sus descendientes están amenazados por el rápido aumento de las temperaturas oceánicas que se registra en la zona.

Un aumento de 2 grados centígrados en la temperatura del agua probablemente tendría un impacto devastador en este linaje de peces antárticos, los cuales están muy bien adaptados a vivir en aguas a temperaturas muy frías, pero no en aguas más calientes.

Su exitoso origen y diversificación en 100 especies de peces, conocidos colectivamente como nototenoideos, es un claro ejemplo de cómo opera la evolución. Un período de enfriamiento rápido condujo a la extinción en masa de muchos de los peces que estaban aclimatados a la vida en un Océano Antártico mucho más cálido que el actual. La adquisición de las llamadas glicoproteínas anticongelantes hizo que los nototenoideos pudieran sobrevivir en las aguas gélidas de la Antártida. A medida que se adaptaban a los nichos ecológicos disponibles, aparecieron nuevas especies de nototenoideos y contribuyeron así a la rica biodiversidad de vida marina que se encuentra actualmente en las aguas de la Antártida.

En biodiversidad, los nototenoideos suponen la mayor parte entre los peces, y son una fuente importante de alimento para depredadores más grandes, incluyendo a pingüinos, ballenas dentadas y focas.

Esta historia de éxito evolutivo se ve amenazada por el cambio climático global que vivimos actualmente, el cual ha hecho que el Océano Antártico sea una de las regiones de más rápido calentamiento del planeta. Los mismos rasgos que permitieron que los peces sobrevivieran y prosperaran en un mundo que se enfriaba, hacen ahora que sean particularmente susceptibles al declive en un mundo que se calienta, tal como señala Thomas Near, profesor de ecología y biología evolutiva en la Universidad de Yale, Estados Unidos, del equipo de investigación. Debido a sus marcadas adaptaciones polares y su incapacidad para aclimatarse a temperaturas más cálidas del agua, el calentamiento global podría acabar masacrando a este interesante linaje de peces, el cual tiene una historia evolutiva única.

En la investigación también han trabajado Alex Dornburg, Kristen L. Kuhn, y Jillian N. Pennington.

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Fuente : noticiasdelaciencia