Las redes ilegales continúan siendo un problema en el Mediterráneo

En una reciente reunión bilateral celebrada en Bruselas, altas autoridades de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) y de la Comisión Europea (CE) analizaron el problema de la pesca ilegal, no informada y no regulada (IUU), que incluye el uso continuo de redes a la deriva ilegales en el Mediterráneo.

En septiembre de 2011, EE.UU. y la Unión Europea (UE) firmaron un acuerdo para combatir la pesca IUU. El encuentro entre la administradora de la NOAA, Jane Lubchenco, y la comisaria de Pesca europea para Asuntos Marítimos y Pesca, Maria Damanaki, representa una gran oportunidad para demostrar públicamente un compromiso compartido para poner fin al uso ilegal de las redes a la deriva para capturar atún rojo del Atlántico, una especie gravemente agotada.

Las redes a la deriva –que cubren varias millas y quedan suspendidas con flotadores- están prohibidas en las aguas nacionales de muchos países y varios organismos internacionales también prohíben su uso en alta mar (las Naciones Unidas, por ejemplo). Con todo, las redes a la deriva en el Mediterráneo todavía se utilizan para capturar ilegalmente atún rojo y pez espada. Estas redes matan grandes cantidades de otros animales marinos, como ballenas, delfines, tiburones y tortugas marinas.

“Los barcos pesqueros italianos continúan pescando ilegalmente atún rojo con redes a la deriva, a pesar de varias moratorias establecidas por las Naciones Unidas, la UE y la Comisión Internacional para Conservación del Atún del Atlántico (ICCAT) para este tipo de pesca”, recalcó Lee Crockett, director de los esfuerzos de conservación del atún rojo del Atlántico para el Pew Environment Group. “Este método es un tipo de pesca ilegal muy conocido y está bien documentado por los barcos europeos.”

Desde 2005 hasta 2011, las autoridades italianas, inspectores de la UE y organizaciones no gubernamentales documentaron más de 650 violaciones a la prohibición del uso de redes a la deriva.

En julio de 2011, se desactivó una amplia red de tráfico ilegal, se obtuvo evidencia de que se había falsificado o retenido documentación de captura de atún rojo, lo que permitía que el atún capturado con redes a la deriva ingresara ilegalmente en el mercado.

En septiembre de 2011, la CE inició un segundo procedimiento en contra de Italia por la falta de control sobre la actividad ilegal con redes a la deriva, por lo cual Italia deberá pagar una multa de EUR 120 millones. No obstante, las regulaciones vigentes, las sanciones y el control del cumplimento de las normas no lograron erradicar el uso ilegal de estas redes.

“Como un paso fundamental para frenar la actividad de pesca ilegal, la UE y EE.UU. deberían presentar la lista de barcos que usan redes a la deriva a la ICCAT para que los incluya en la lista negra de la Comisión antes de su encuentro anual en noviembre de 2012, para respaldar las medidas de control en los puertos”, dijo Crockett. “Por otra parte, la UE debería prohibir el uso de redes a la deriva en las aguas costeras de los Estados miembros.”

“Finalmente, debido a que todavía no se logró comprender el origen de la mortalidad del atún rojo, EE.UU. y la UE tendrían que instar a los Gobiernos miembros de la ICCAT a que demoren el aumento de las cuotas de pesca de esta especie hasta que se haya controlado la pesca IUU y este recurso se recupere a niveles saludables”, afirmó Crockett.

El continuo empleo ilegal de redes a la deriva en el Mediterráneo no sólo afecta esta región: como estos atunes migran a través del océano, también afecta a los atunes de aleta azul del Atlántico occidental y a quienes los capturan.

Visita la noticia completa aquí.

Fuente : Fis