Plancton tropical en aguas del Ártico

Por primera vez se ha detectado la presencia de especies tropicales y subtropicales de protozoos marinos viviendo en el Océano Ártico. Al parecer, viajaron miles de kilómetros en las corrientes atlánticas y acabaron aposentados en aguas al norte de Noruega, gracias a un incremento súbito de agua cálida.

Este incremento, aunque poco usual, se produce cíclicamente de forma natural, no siendo por tanto una consecuencia directa del calentamiento global.

Sin embargo, las aguas árticas se están calentando con rapidez, y se prevé que la frecuencia de tales incrementos súbitos de agua cálida aumente a medida que el cambio climático modifique las corrientes oceánicas de largos recorridos. Por tanto, cabe plantearse si la exótica presencia de estas criaturas en el Ártico ofrece un anticipo de lo que sucederá en un futuro no muy lejano como consecuencia de los cambios marítimos promovidos por el calentamiento global. Tales cambios pueden causar redistribuciones de especies y modificaciones ecológicas.

Las criaturas detectadas ahora tan lejos de su hábitat típico pertenecen al grupo de los radiolarios, organismos microscópicos unicelulares que forman parte del plancton, y que se nutren de las algas marinas, bacterias y otras presas diminutas. Cada especie tiene sus propios requisitos característicos de temperaturas para su hábitat.

Todo comenzó cuando un barco gestionado por el Instituto Polar Noruego recogió muestras de plancton al noroeste del archipiélago noruego de Svalbard, más o menos a mitad de camino entre el territorio continental europeo y el Polo Norte. Cuando los científicos analizaron las muestras, descubrieron atónitos que de los 145 taxones que detectaron, 98 provenían de zonas ubicadas mucho más al sur, y algunas provenían hasta de los trópicos.

Por si fuera poco, los microorganismos sureños del grupo Radiolaria estaban presentes en diferentes tamaños y aparentemente en fases distintas de desarrollo para cada especie, lo que constituye una muestra indiscutible de que estaban reproduciéndose, a pesar de estar tan al norte.

Ésta ha sido la primera vez, desde que la moderna investigación oceanográfica ártica comenzó a principios del siglo XX, en que se descubre una población viva de tales criaturas tan al norte.

Los radiolarios viven sólo alrededor de un mes, así que debe haberles tomado unas 80 generaciones hacer el viaje de entre cinco y siete años.

En la investigación también han trabajado, entre otros, O. Roger Anderson, especialista en organismos unicelulares en el Observatorio Terrestre Lamont-Doherty, adscrito a la Universidad Columbia, en la ciudad de Nueva York, Kjell Bjorklund del Museo de Historia Natural dependiente de la Universidad de Oslo en Noruega, y Svetlana Kruglikova del Instituto P.P. Shirshov de Oceanografía en Moscú.

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Fuente : Noticiasdelaciencia