Se reduce la zona hipóxica del golfo de México

Científicos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) determinaron que la ‘zona muerta’ sin oxígeno en el golfo de México este año es la cuarta más pequeña desde que se comenzó el mapeo anual del área hipóxica (sin oxígeno), en 1985. Con un tamaño aproximado de 2.889 millas cuadradas (7.482,5 kilómetros cuadrados), el área en 2012 es un poco más grande que Delaware.

Los estudios realizados también revelan una distribución irregular de hipoxia en todo el golfo, muy distinta a las registradas antes. Este es un marcado contraste con el año pasado, cuando las inundaciones, que arrastraron una gran cantidad de nutrientes, provocaron una zona muerta de 6.770 millas cuadradas (17.534,2 kilómetros cuadrados).

La última vez que se observó una zona muerta pequeña como esta fue en el año 2000, cuando abarcó 1.696 millas cuadradas (4.392,6 kilómetros cuadrados).

“Se esperaba un área más pequeña por las sequías y el hecho de que el vertido de nutrientes hacia el golfo en esta primavera alcanzó uno de los registros más bajo en 80 años”, explica Nancy Rabalais, directora ejecutiva del Consorcio de Universidades Marinas de Louisiana (LUMCON), entidad que lideró el viaje de exploración.

“Lo que no se esperaba es que las áreas de distribución de hipoxia dispersas fueran tan distintas a las documentadas en el pasado. Sin embargo, quedó confirmado que hay una fuerte relación entre el tamaño de la zona hipóxica y la cantidad de agua dulce y los nutrientes que ingresan en el golfo arrastrados por el río Mississippi.”

La zona muerta más pequeña medida hasta la fecha cubrió 15 millas cuadradas (38,84 kilómetros cuadrados), en 1988. La más grande ocurrió en 2002, y abarcaba más de 8.400 millas cuadradas (21.755,9 kilómetros cuadrados).

El tamaño promedio de la zona muerta en los últimos cinco años fue de 5.684 millas cuadradas (14.721,5 kilómetros cuadrados), más del doble del objetivo de 1.900 millas cuadradas (4.921 kilómetros cuadrados) establecido por el Grupo de Trabajo de Nutrientes de la Cuenca del Golfo de México/Mississippi.

La hipoxia es generada por el vertido de nutrientes de la agricultura y de las actividades humanas en la cuenca del río Mississippi. Estos materiales estimulan la floración de algas que se hunden, se descomponen y consumen una gran parte del oxígeno que propicia la vida en las profundidades.

La zona hipóxica de la costa de Louisiana y Texas se forma todos los veranos y pone en peligro las valiosas pesquerías deportivas y comerciales del golfo. En 2010, el valor en puerto de las pesquerías comerciales del golfo fue de USD 639 millones.

A principios de este verano, los modelos de pronóstico patrocinados por la NOAA fueron muy diversos con respecto a las previsiones para la zona hipóxica: pronosticaban desde una zona pequeña de 1.197 millas cuadradas (3.100,2 kilómetros cuadrados) hasta una zona moderada de 6.213 millas cuadradas (16.091,6 kilómetros cuadrados). El pronóstico de la zona más grande dependía de la posibilidad de que la materia orgánica almacenada en los sedimentos del golfo por las grandes floraciones durante la inundación de 2011 actuara como una fuente adicional de carbono para el desarrollo de hipoxia este año.

El tamaño pequeño de la zona hipóxica de este año sugiere sólo un papel limitado de este “efecto remanente” en la formación de hipoxia con las condiciones actuales de bajo nivel de flujo.

Texas A&M llevará a cabo un crucero de seguimiento a mediados de agosto para actualizar las mediciones.

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Fuente : FIS